Sounders, el renacer de una región
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| Seattle Sounders es el nuevo monarca de la Major League Soccer. |
Diciembre 10, del año 1973. Un grupo inversionista liderado por Walt Daggatt inicia lo que cuatro décadas más tarde se convertiría en una de las organizaciones más sólidas del deporte estadounidense: Seattle Sounders. El fútbol ha dicho presente en el frío estado de Washington desde que Estados Unidos retiró su ejercito de Vietnam. Las consecuencias de un deporte golpeado por la apatía de una sociedad que aprendió a valorar lo potenciado en casa, afectó a la ciudad de Seattle a finales del siglo pasado.
Los registros del fútbol estadounidense previos al Mundial de 1994 son escasos y en muchas ocasiones, confusos. Un país con características de continente sin una fuerza centralizada que rigiera un deporte carente de interés público. Las ligas se creaban con cualquier fuente de inversión, ocasionando un descalabro en sus estructuras, que conllevaba a inminentes desapariciones.
Seattle Sounders sumaba adeptos, pero la organización congeló su accionar diez años después de su creación. Víctimas del fárrago que el fútbol en los Estados Unidos vivía, la ciudad vio desfilar a infinidad de equipos que no llegaron a representar lo que el propio Sounders simbolizaba. El fútbol como medio de análisis sociológico, emana la identidad de una región. Las tradiciones que se exponen en los alrededores de esta disciplina, son los resultados de décadas de formación cultural.
La esencia del Sounders se veía rescatada. La Copa del Mundo provocó la salvación de instituciones guardadas en el baúl. Era el turno de competir en la North American Soccer League (NASL), la competición que históricamente guarda espacio para las organizaciones pioneras de este deporte en América. Cuatro títulos y el resurgir de una histórica rivalidad con Portland Timbers –Cascadia Cup– fue lo que Sounders rescató de su estancia en dicha competición.
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| Seattle Sounders en uno de los Soccer Bowl en la década de los 70s. |
El ingreso de accionistas como Joe Roth –director cinematográfico– y Pau Allen –cofundador de Microsoft– significaron el inicio del Sounders que hoy todos conocemos. Fue en 2009, cuando el equipo hizo su debut en la Major League Soccer. Bajo el mando de Sigi Schmidt, Seattle se convirtió en una temible plaza. Más de cuarenta mil aficionados acompañan al equipo que guarda el color verde como su distinción tradicional.
Fredrik Ljungberg, Fredy Montero, Obafemi Martins y otros tantos jugadores han hecho parte de una institución que se mantuvo al margen de lo que el Marketing como símbolo de la MLS, representa. Sounders se consolidó como una de los grandes instituciones estadounidenses por su alto nivel organizacional. En su primer año como equipo expansión se consagró campeón de la US Open Cup, hito el cual repetiría en las dos temporadas sucesivas.
La llegada en 2013 de Clint Dempsey, histórico jugador estadounidense procedente del Tottenham Hotspur elevó la presencia mediática en el club que comparte casa con los Seattle Seahawks de la NFL. Sounders arraiga un sentimiento popular, como ningún otro logró la avenencia del estado. La huida de la franquicia de baloncesto rumbo a Oklahoma junto a los fracasos por décadas en beisbol y fútbol americano, le dieron protagonismo a una institución que conduce las grandes alegrías de la región.
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| La afición del Seattle Sounders tras la consagración en la MLS Cup. |
Diciembre 10, del año 2016. La temporada más irregular en la historia de la franquicia finaliza con la máxima consagración. El difícil mes de julio –donde se prescindió de los servicios de Sigi Schmid tras ocho temporadas– significó el inicio de un repunte que quedará guardado en los libros de la liga. Ocupar el sótano de la Conferencia, la llegada de Nicolás Lodeiro y el retiro de Clint Dempsey por el resto de la campaña fueron algunos de los puntos con que la organización de Seattle tuvo que lidiar.
Cuarenta y tres años después de su nacimiento, Sounders subió a la palestra del fútbol estadounidense. El contexto de una final de infarto –ante el temible Toronto FC de Sebastián Giovinco– definida desde el punto penal, agrega dramatismo a una copa que ha encontrado su lugar en un innovador sistema de eliminación.
Como toda organización americana, el amanecer consiguiente a la consagración trajo un sinfín de noticias de cara al próximo curso. La obtención del reconocimiento mayor no frena a las grandes instituciones que hacen vida en el norte del nuevo continente. Incluso se refleja como un objeto de medida de cara al futuro. En Estados Unidos no paran por un título, el crecimiento paulatino se debe al proceso general que atraviesa una institución desde el día uno de su existencia.
Poco más de medio millón de habitantes que residen en Seattle celebran un esperado título nacional. Sounders mantiene la MLS Cup en la zona de Cascadia –tras consagrarse Portland Timbers en 2015– y promete una metamorfosis en lo que el sentido de la organización representa para la nación. El fútbol en los Estados Unidos vuelve a regalarnos una mítica historia. En Cascadia, se vive diferente.
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| Alonso levantando el trofeo de la MLS Cup. |




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