Carlos Cermeño, la primera travesía
![]() |
| www.conexiongoleadora.com.ve |
“Una de las leyes naturales del fútbol que más hermoso lo hace es aquella de que todos necesitan de todos y nadie puede subsistir o triunfar por sí solo. Fútbol es amistad. Y no me refiero solamente a individualidades. Me refiero a núcleos de buenos y malos jugadores, que por ese camino y con plena conciencia de ser desiguales llegan a sentir, vivir, gozar y sufrir una igualdad filosófica que nace en la conciencia que tenemos de no ser iguales, de ser desiguales como en cualquier otra actividad humana que se emprende en comunidad. El fútbol es, acaso de primero que un deporte, uno de los más perfectos parangones con la vida del hombre en sociedad.” – Dante Panzeri.
Lo que empezó en la última década del siglo pasado como un requisito indispensable para organizar un mundial, lucía completamente diferente a como luce hoy en día. La Major League Soccer pautó un inicio que no se asemejaba ni por casualidad –porque no había intenciones- al fútbol practicado en el resto de su propio continente. El “Beckham’s Effect” representó la primera metamorfosis que atravesó la competición, y desde hace ya varios años se gesta la segunda. La liga ha implementado una nueva política de fichajes. No excluye los aún resaltantes traspasos de estrellas consagradas en sus últimos años de sus carreras, pero abre espacio para nuevas generaciones. Los clubes de la MLS entendieron la importancia de desarrollar jugadores, lo positivo de implementar ideas sistemáticas en mentes frescas, en pleno desarrollo profesional. Carlos Cermeño es parte de una importante camada de jugadores jóvenes que han llegado a la liga para fortalecer sus ideas en este juego. Lo acompañan Yangel Herrera, Jefferson Savarino y Josef Martínez en una aventura que no figuraba entre los destinos principales para los venezolanos. A Giovanni Savarese, Gabriel Cichero, Jorge Alberto Rojas y el aún activo Bernardo Añor, se les recuerda con mucho aprecio.
La llegada al FC Dallas por parte de Cermeño significó el cierre de ciclo en uno de los históricos clubes de Venezuela: Deportivo Táchira. La relación con la nueva directiva, aquella tildada por un contexto social que favorece a pocos a costa de indescifrables mecanismos de corrupción, finalizó quebrada con múltiples acusaciones de lado y lado. Carlos logró su cometido, aquel por el cual miles de jóvenes venezolanos luchan día a día haciendo vida en este deporte. La llegada a la MLS frenó la expectativa de muchos, que ya lo querían ver en el viejo continente. Por suerte aún existen aquellos que generan procesos de crecimiento. No por nada al futbolista venezolano le ha costado triunfar en el exterior. La base táctica, física y mental con la que muchos de nuestros talentos salen, suele chocar con el nivel de otras latitudes.
"He's a #8 up and down box to box lefty midfielder who's young but has experience in Copa Libertadores..." pic.twitter.com/xeniUvhzMU— FC Dallas (@FCDallas) 7 de febrero de 2017
Para contextualizar: FC Dallas es uno de los equipos más regulares y vistosos –en cuanto a trato de la pelota– de la Major League Soccer en los últimos años. El trabajo de su entrenador, Oscar Pareja ha trascendido el primer equipo para forjar una de las más valiosas academias de Norteamérica. Un subcampeonato de MLS Cup (2009) y la reciente consagración en la US Open Cup el año pasado es con lo que cuenta el equipo de Frisco en sus vitrinas. Uno de los clubes fundadores de la liga, solo seis entrenadores en las veintiún temporadas. Se reinventan cada año con la venta y compra de futbolistas emergentes de la región. No cuentan con algún David Beckham, Robbie Keane o Frank Lampard en su historia. Son respaldados por una región futbolera. Dallas es una de las ciudades ideales para practicar el fútbol en los Estados Unidos.
“A pesar de que en Estados Unidos no hay una cultura futbolística como tal, la gente va al estadio y les gusta apoyar al FC Dallas. Los estadios a los que he podido asistir son de primer nivel, de ninguno me puedo quejar del terreno. Se hace un buen ambiente en cuanto al espectáculo. Lo más positivo de acá son los instrumentos que hay para el trabajo, creo que siempre están a la vanguardia. Cada día sacan algo nuevo y eso te ayuda a mejorar tu rendimiento físico y técnico, eso es bastante positivo para el jugador y para el fútbol” – Carlos Cermeño.
Hablar de Carlos Cermeño es hablar de uno de los volantes de primera línea más completos de Venezuela. Su determinación en Deportivo Táchira y la exposición que recibió en la histórica campaña a Octavos de Final de la Copa Libertadores en 2016, le bastaron para figurar en el plano de selección. Noel Sanvicente lo trabajó en múltiples módulos y llegó a ser uno de los candidatos para acompañar a Tomás Rincón. Todo a una temprana edad que solo demostraba un crecimiento mental estratosférico.
En su juego, se destaca por leer cada jugada y generar una adecuada ubicación, desplegar, presionar en alto y más que todo, manejar el timing preciso a la hora de generar salida limpia para su equipo. En ningún momento estorba a los centrales, pues cuenta con la capacidad de generar espacios de creación en medio de una jugada del rival. Acompaña la jugada ofensiva cuando tiene que hacerlo. Es un jugador muy completo, con la calma necesaria para ser de ayuda en diferentes situaciones. Por supuesto que en el ataque no luce como principal receptor, sino como aquel que existe para hacer retroceder una jugada en ataque. Porque el fútbol no trata de avanzar de forma lineal a la portería. Para llegar con claridad y tiempo por un costado, se necesita poblar el otro creando jugadas de control bajo la capacidad de los ejecutantes. Oscar Pareja entiende las cualidades de Carlos, por eso en sus primeros meses lo ha formado como un box-to-box con capacidad de acompañamiento ofensivo. Su pierna zurda es muy importante en toda esta historia.
Carlos Cermeño (@FCDallas) frente @SportingKC. Box-to-box con libertad en jugada ofensiva. En breve crónica-entrevista para @GRUPOSPORTScom pic.twitter.com/g3lx4OLLjf— Gabriel Hidalgo (@gabohidalgoh) 18 de mayo de 2017
“Contra Sporting Kansas City, el profe me pidió mucho orden y que me mantuviera en la línea de tres mediocampistas. También me dijo que cuando se presentará una oportunidad de atacar, que fuera con toda la confianza hacia adelante. Fue un partido bastante trabado donde no se pudo realizar del todo bien ese trabajo en ataque que me pidió” – CC.
Carlos Cermeño destila confianza. Muestra mucha disciplina en cada sector del campo. No se desespera en alguna perdida de balón, más bien retrocede y reinicia por medio de una reacción que va acorde a su ordenamiento táctico. En sus tres presentaciones en la Major League Soccer, se ha desenvuelto en esa primera línea de volantes, con excepción al partido ante Minnesota United, donde por tramos se le vio más adelantado y con funciones mixtas. Por supuesto que obtiene mucha competencia. Dallas ha sabido fichar a jugadores con sus cualidades: destructores con capacidad de creadores. La lucha por la titularidad es ardua, sobre todo cuando se procede de una liga tan lenta y de tan poco respeto táctico como la venezolana.
“La competencia en la zona medular, sin despreciar la competencia en las otras zonas del equipo, creo que es la zona más competitiva. Hay cuatro jugadores de gran nivel (Carlos Gruezo, Kellyn Acosta y Víctor Ulloa), son jugadores que andan muy bien tanto físico como técnico. Ya tienen la disposición de lo que quiere el profe, tienen tiempo trabajando con el. La competencia está bastante fuerte en esa posición, pero todos trabajamos a la par y con la mentalidad de sumar para el equipo. Le damos la posibilidad a nuestro equipo de tener esa marca, esa posesión de balón y esa posibilidad de siempre salir jugando con los centrales, que es lo que el profe nos ha pedido. Es una competencia bastante bonita que me va a hacer crecer” – CC.
![]() |
| Infografía elaborada por GRUPO SPORTS |
La llegada de Cermeño a Dallas se realizó en un contexto poco habitual pero muy especial para la institución. El equipo de Texas viajó para Argentina en la búsqueda de realizar una pretemporada de alto nivel, no solo para afrontar una nueva temporada liguera sino también para encarar la fase final de la CONCACAF Champions League. FC Dallas se vía las caras ante Árabe Unido de Panamá por los cuartos de final de la competición continental. Una goleada en casa y una derrota por la mínima en Centroamérica les bastó para concretar un histórico pase a las Semifinales, donde se midieron ante Pachuca de México. La serie finalizó a favor de los mexicanos, que anularon las esperanzas de la MLS de volver a la final continental tras aquella campaña del Montreal Impact en 2015.
Dallas jugó de tú a tú contra uno de los equipos más emblemáticos en los últimos años del fútbol mexicano. Cermeño estuvo presente en Hidalgo, donde la competencia internacional se dio por cerrada para su equipo. Pero las diferencias que marcan los títulos en dicha copa –a favor de los mexicanos– no se muestran en tal magnitud dentro del terreno de juego. México sabe que sigue siendo el pionero futbolístico de la región, pero la capacidad estructural que demuestra Estados Unidos –tanto en fútbol como en otros deportes– acecha al sentir mexicano que ha gozado de plena superioridad desde mucho tiempo atrás.
“No hay una diferencia abismal entre la CONCAChampions y la MLS, pero si existen algunas diferencias sobre el juego. En la CONCAChampions te encuentras a equipos que le dan muy buen trato al balón, sobre todo los equipos mexicanos que tienen jugadores muy técnicos. En la MLS hay mucha exigencia física y de roce, creo que todos los equipos compiten por eso. Todos los equipos son muy complicados, al igual que en la CONCAChampions en sus instancias finales” – CC.
El recorrido de Carlos Cermeño en la Major League Soccer recién empieza. Adaptarse a un juego de tan buen trato a la pelota como desempeña FC Dallas no se muestra sencillo, entendiendo que sus más cercanos contrincantes practican otro tipo de juego. El roce se hereda de otras latitudes, como prueba de que “se juega más al fútbol”. Pero la contracorriente se encuentra en aquellos que utilizan excusas para esquivar dichos mecanismos. La Major League Soccer será de gran aprendizaje para un jugador con muchísimo recorrido por registrar. El viejo continente espera a Carlos Cermeño, pionero de una nueva generación que promete sobrepasar –cómodamente– a la generación que apenas tocó clubes y ligas de la elite. El crecimiento va acorde a la capacidad para asimilar dichos procesos formativos. Los futbolistas son seres humanos y se desenvuelven en una sociedad que los potencia por medio del seguimiento y desarrollo cultural. Será cuestión de tiempo ver a Carlos en alguna cúspide del fútbol europeo. El atleta que trabaja para ser más que un simple atleta, se convierte en aquello por lo que tanto trabajó, omitiendo aquello que el pobre contexto le ofreció. Cermeño ya está en la “tierra libre”. Tendrá mucho que mostrarnos en su primera travesía.


0 comentarios:
Publicar un comentario